miércoles, 26 de diciembre de 2012
Segunda parte: ¿Por qué no se me ocurrió?
Es interesante la nueva respuesta a la pregunta sobre los conocimientos previos de los estudiantes y a la utilización del b-learning en la tarea de tutoría. Como bien los mostraron nuestros colegas en la puesta en común de los trabajos (Grupo de Adrián Canteros) el modelo b-learning, propone no sólo la combinación de diferentes modalidades de enseñanza (presencial y semipresencial), sino también la posibilidad de que el alumno interactúe con diferentes materiales orales, visuales y audiovisuales. Claro que las nuevas tecnologías nos plantean nuevos desafíos y que hay que optimizar la mediación colaborativa, en los aprendizajes. Muchas veces los docentes marcan visiones antagónicas entre la lectura y las tecnologías. Esta visión antagónica es replanteada desde hace varios años tanto en los estudios sobre la cultura, como en lo que se hacen sobre comunicación. Los saberes y los imaginarios contemporáneos no se organizan, desde hace al menos medio siglo, en torno a un eje letrado, ni el libro es el único foco ordenador del conocimiento (Martín Barbero, 2001) Se trata de un proceso de recomposición a escala mundial. Hace veinte años todavía podía imaginarse a la televisión como amenaza para la lectura. Ahora, la convergencia digital está articulando una integración multimedia que permite ver y escuchar en distintas tecnologías.
Cuando hacíamos la evaluación final del Seminario, Paz propuso definirlo en dos palabras y yo dije: asombro inusitado. Como diría nuestro García Canclini, las mayores fuentes de asombro provienen ahora de la diversidad del mundo que se hace presente en la propia sociedad y del ámbito distante o ignorado que nos acerca la conectividad. Toda enciclopedia, todo orden clasificatorio, se muestra cuestionable y no hay por qué dolerse de que la exuberancia de datos y la mezcla de lenguajes hayan arruinado un orden o un suelo común que sólo era para pocos. El riesgo, dice el antropólogo argentino residente en México, es que el viaje digital errático sea tan absorbente que lleve a confundir la profusión con la realidad, la dispersión con el fin de los poderes y que el encandilamiento impida renovar el asombro como camino hacia otro conocimiento.
Blog comentado: http://marielagottig.wordpress.com/
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Segunda parte: ¿Por qué no se me ocurrió?
ResponderEliminarMe parece interesante lo que plantea Andrés sobre el conocimiento previo: “El hecho que un pibe construya un conocimiento o no, tendrá que ver con su historia de aprendizaje y con su trayectoria de vida,” si bien esto lo he estudiado en el momento de desarrollarlo me aboque desde otro enfoque, el de las inteligencias múltiples. Aunque, considero que la trayectoria de vida también influye a la hora de aprender, ya que permite variar nuestros intereses sobre lo que deseamos aprender y cómo lo vamos a hacer. Actualmente, las tecnologías modifican a los usuarios cómo plantea Burbules y Callister, debemos cómo docentes reconocer que nuestros alumnos tienen una trayectoria de vida distinta a la nuestra y que les permite atravesar el proceso de enseñanza aprendizaje de una manera distinta, es decir, esto también dependerá del saber que posean sobre las tic´s. Podemos utilizarlas permitiéndonos desarrollar un ambiente de trabajo diferente, proponiendo actividades a través de su uso, lo que proporcionara otro ambiente de trabajo en el aula y por ende una enseñanza aprendizaje peculiar. En palabra de los autores antes mencionados podemos entenderlas “como un territorio potencial de colaboración, un lugar en el que pueden desarrollarse actividades de enseñanza y aprendizaje.”